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Cualquier tipo de suelo que no presente resistencias suficientes para no sufrir deformaciones ni alteraciones consideradas inadmisibles para el uso habitual o que directamente los agentes atmosféricos (lluvia, sequía, heladas) alteren su comportamiento o estructura, no conserva por lo tanto esta condición duradera que debe exigirse en una inversión de este tipo de infraestructura.

Si tan siquiera bajo los efectos climatológicos normales en la localidad no resiste, ni soporta el uso habitual al que está destinada la vía, hablamos entonces de que el suelo no es estable o no se ha estabilizado correctamente.

Pavements Corp aporta soluciones que transforman este suelo inadecuado en un soporte con todas las garantías de estabilidad y durabilidad en el tiempo

Algunas veces es cierto que el terreno natural posee la composición granulométrica, la plasticidad y el grado de humedad necesario para que, una vez apisonado, presente las características mecánicas que lo hacen utilizable como firme de un camino.

Pero lo que no ocurre nunca, es que estas condiciones óptimas de uso permanezcan a lo largo de la vida útil estimada del camino, provocándose degradación general y puntual en muchos casos a los pocos meses del trabajo de compactación realizado e incluso debido a fuertes lluvias, de forma casi inmediata a la finalización de los trabajos.

Por si solos, los terrenos no pueden defenderse de estas adversidades. Pavements Corp lo soluciona.

Para corregir este efecto habitual negativo, hay que estabilizar el terreno para preservar la calidad del trabajo aportado por maquinaria y personal y ofrecer un buen rendimiento económico a la inversión. Caminos que duran.